Lo primero es respirar hondo, relajarte, cerrar los ojos y pensar que estas hablando para ti, eso te ayudará a controlar los nervios. Tienes que pensar que conoces a las personas para las que hablas, que son amigos y amigas de toda la vida.
Yo estiro las manos y los brazos, como si me estuviera estirando y me quedo un rato sin pensar nada, dejo la mente en blanco.
También me quita los nervios mirar a la cara a la gente que me sonríe o está mas atenta, no miro a los demás porque me distraigo y me pierdo de lo que estaba explicando.
Adrián Ferrer Berro
Muchísimas gracias Adrián, intentaré ponerlo en práctica.
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